Cuando descubrí el movimiento residuo cero (zero waste), me sorprendió muchísimo ver los pequeños tarros de vidrio de las grandes influencers con la basura que generaban en un año.
¿Cómo lo hacían? ¿realmente era posible? Mucho tiempo después descubrí que lo que había en ese tarro era basura no residuos, es decir, basura es aquello que no es reciclable ni aprovechable de ninguna manera, tickets, pegatinas, pajitas, bastoncillos de oído, cepillos de dientes, y un largo etcétera. Y los residuos es todo aquello que se puede reciclar, papel, vidrio, plástico reciclable… Entonces entendí que no era para nada imposible meter nuestra basura de un año en un pequeño bote de vidrio.

Después entendí que aunque zero waste, traducido, es residuo cero, en realidad a lo que se refieren es a basura cero (error de traducción quizás). Como esta parte la desconocía, debo confesar que en su momento me sentí un poco “engañada” pensando que en esos tarros estaban tanto la basura como los residuos (algo sobrehumano por cierto, si hubiera sido así). Pero por otro lado sentí alivio al entender que “el cero” sirve simplemente como motivación para reducir cada vez más pero no porque sea verdaderamente alcanzable. Descubrir esta parte me ayudó a no “obsesionarme” y a disfrutar todo el proceso y las experiencias que estaba viviendo.
Evidentemente, las personas que seguimos este movimiento, no sólo nos centramos en reducir nuestra basura, si no también nuestros residuos, independientemente de que sean reciclables o no. Y especialmente hacemos incapié en el plástico por su costoso, ineficiente e inexistente en la mayoría de los casos, proceso de reciclaje.

Guardando nuestra basura y residuos

Hace unos meses, nos pusimos el reto de guardar los residuos y la basura que generábamos en casa durante 30 días. En nuestra casa somos 4, mi marido y yo, y nuestros dos hijos de 6 y 2 años.
El objetivo de guardarlos era poder ser verdaderamente conscientes de cuántos residuos y cuánta basura generamos mensualmente y poder ver hasta donde hemos llegado desde que seguimos el movimiento residuo cero y qué cosas podemos mejorar.
Además, me parecía interesante mostrar toda la realidad. La de que nuestra casa, no es una casa sin plástico tal como quizás algunas personas pueden pensar, sino simplemente una casa con menos plástico y menos basura que el resto de casas comunes.

En el mes que fuimos acumulando los residuos, no hicimos ningún esfuerzo adicional a lo que ya hacemos normalmente (básicamente para no auto engañarnos 😂). Y aunque todavía hay mucho margen de mejora, nuestra basura nos ha sorprendido más de lo que imaginábamos.

¿Cuántos residuos de media generamos los seres humanos?

En el mundo se generan una media de 1,2 kg de basura al día por persona, pero esto varía mucho según el país o la ciudad. Por ejemplo en Estados Unidos, cada ciudadano genera 2,25 kg de desechos al día. Por otro lado, Ghana genera 0,09 kg y Uruguay 0,11 kg, siendo los menores productores de basura urbana en el mundo. Y si nos vamos a España, cada español genera una media de 1,2 kg al día, unos 460 kg al año. Pero dependiendo de la comunidad, las cifras son más elevadas.
Como nosotros residimos en Barcelona, cogeremos los datos de los residuos que se generan en Cataluña para hacer una comparativa entre la basura que se genera normalmente y la que generamos nosotros.
Así, en Cataluña una persona genera cada día 1,360 kg, 497 kg al año.

Si tenéis curiosidad de cómo se vería la basura de 30 días en una familia de 4 miembros común os dejo esta imagen de rezero, que pertenece a su web serie de jo soc coco, y que os recomiendo mucho ver, en el que 5 familias reducen su basura en 30 días. Este es el antes y os dejo el enlace para que veáis el proceso, es muy interesante. (Ver aquí)

¿Qué hay en nuestra basura?

Estos son todos los residuos “reciclables” que hemos generado los 4 miembros de la familia en 30 días. Pongo reciclables entre comillas porque ya sabemos que el reciclaje del plástico es muy ineficiente por lo que siempre vivo con la duda de qué pasará realmente con el plástico que ponemos en el contenedor de reciclaje.

A esto hay que añadir los residuos orgánicos y la basura no reciclable, que veremos más abajo.

¿Cuánto pesa todo?

0, 445 kg de plástico

En el plástico que hemos generado los cuatro en 30 días, no llegamos a medio kilo. Aunque en peso no es mucho, no puedo evitar sentir algo de pena viendo tantos envases de yogur. Tal como conté en este post, los yogures es algo que seguimos comprando en plástico porque a mis hijos no les gusta ningún otro (nosotros no consumimos), por lo que la idea de hacerlos yo, o endulzar yogures naturales en envase de vidrio, con mermeladas o frutas no ha funcionado para nada. Tampoco nos planteamos eliminarlos de la compra ya que en su día les quitamos las natillas y petitsuis, y decidimos dejar sólo los yogures (para no ser tan crueles 😂).

A parte de los envases de yogur, hay tapas de botes de vidrio, paquetes de nachos (que ese mes consumimos casi el doble de lo habitual), una funda de cd que apareció por ahí, una botella de aceite (que aunque he encontrado en garrafas de vidrio de 5 litros, me resulta demasiado fuerte para freír y tengo que comprarla online), y paquetes de galletas que a día de hoy ya no compramos porque he experimentado hasta dar con una receta muy sencilla de galletas que nos encantan a todos y que se hacen super rápido.

Todo esto es algo más de medio cubo. Normalmente ahora tardamos 1 mes y medio en llenarlo, pero hace 2 años, cuando sólo éramos 3 en casa, llenábamos el mismo cubo tan sólo en 1 día.

No pude resistirme a hacerle una foto a mis plásticos, a los que he consumido yo misma durante 30 días. Dos paquetes de nachos, dos de galletas y una tapa de un bote de vidrio. Falta mi parte de la botella de aceite jajaja.

Plásticos totalmente prescindibles por cierto.

1,005 kg de papel

El papel acumulado tiene unos 40 días porque me olvidé retirar los que ya había, pero igualmente me sirve. Hay cartones de huevos, con los que por cierto he alucinado porque normalmente no consumimos tantos, y me ha dejado de piedra. Además no encuentro huevos ecológicos a granel en mi zona por lo que no puedo evitar los cartones. Por otro lado están los cartones de los yogures, restos de papeles del cole y de la oficina, dibujos, hojas de actividades… También hay empaques de arroz. Hasta hace unos meses compraba el arroz a granel pero venía de la India y el que tienen de aquí no nos gusta nada, así que he preferido comprar arroz de España en papel hasta que consiga un arroz a granel que nos guste, que además ya he visto en otra tienda que venden arroz eco cocechado en Valencia así que probaré a ver qué tal. También estoy comprando la harina en papel por mala organización básicamente, porque consumimos varios kilos al mes y nunca llevo recipientes suficientes para comprar tanta cantidad a granel. Creo que la próxima vez me llevaré el saco directamente 😂.

1,680 kg de vidrio

Hemos acumulado tantos botes de vidrio que ya tenemos que separarlos para su reciclaje, por eso también intentamos reducir los productos en vidrio, que aunque son 100% reciclables, no dejan de ser recursos desperdiciados cuando se usan sólo una vez.

10,000 kg de restos orgánicos

Para los restos orgánicos he hecho un cálculo porque evidentemente no podíamos guardarlos. Pesé los restos que generamos cada 3 días y en total daba unos 10kg al mes ¡Y eso que sólo tiramos cáscaras de fruta y verdura!

Por suerte en Barcelona hay un contenedor específico para separar estos residuos y reciclarlos en una planta de compostaje.

4, 620 kg de pañales desechables no reciclables

Tal como te conté en este post, mi hija usa pañales de tela por el día, pero por la noche tiene que usar desechables porque su piel no aguanta tantas horas su propia humedad, muy a mi pesar porque son directamente basura. Aquí también hicimos cálculos para ver más o menos cuánto pesarían todos los pañales nocturnos del mes.

0,062 kg de basura no reciclable

Y este sería el famoso tarro, el de la basura, que pesa tan sólo 62 gramos y con el que podría pasearme por todas las redes presumiendo jajaja.

Comparativa

la suma del peso de la basura y los residuos que hemos generado durante 30 días, 4 personas, es de… ¡17 kg!

Es decir, cada miembro de la familia ha generado 0,147 kg al día frente al 1,360 kg que genera un ciudadano en Cataluña 😱

O dicho de otra manera, en mi casa producimos una media de 53,65 kg al año por persona frente a los 497 kg de media que genera tan sólo una persona en Cataluña.

La verdad es que cuando hice las fotos no estaba muy contenta de ver todos los residuos y basura que generamos todavía, pero cuando comencé a hacer los cálculos y ver que en casa generamos un 89,2% menos de basura y residuos que en otras casas con 4 miembros, me di cuenta hasta donde hemos llegado. Evidentemente cada mes es diferente y esto simplemente es una media. Hay meses que generamos más y meses que generamos menos, pero lo importante de todo esto no han sido los números en sí, ha sido el que ahora somos aún más conscientes de cuántos desechos generamos, dónde podemos continuar haciendo esfuerzos por reducir y buscar otras alternativas. Y lo más importante de todo, que todo esto sirve para demostrarnos a nosotros mismos que no hay esfuerzos pequeños ni insignificantes, que tan sólo una persona puede marcar una gran diferencia si se lo propone, y que cuando pensamos que lo que hacemos no es suficiente, o alguien me dice que nosotros solos no vamos a cambiar el mundo, yo no puedo evitar sonreír al pensar que por lo menos mi familia ahorra a la Tierra 1.773,4 kg de basura cada año. Y mis pensamientos van un poco más allá, y me viene a la cabeza la suma de todas las personas que están haciendo esfuerzos en este sentido y en otros tan importantes, y de todas las personas que se seguirán sumando en el futuro, y veo claro que yo sola no voy a cambiar el mundo básicamente porque no estoy sola en esto.

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