Descripción del proyecto

Hoy os traigo una receta de galletas muy sencilla con ingredientes que todos tenemos en casa y además veganas.
En nuestro camino para reducir el plástico, las galletas era algo que seguíamos comprando empaquetadas porque no encontraba ninguna receta de galletas veganas simples, tal como nos gustan en casa.
Como ya sabéis, me gusta inventar y probar. Y variando ingredientes y cantidades para dar con las galletas ideales a nuestro gusto, han salido estas galletas riquísimas.
Lo mejor es que a los niños les encanta y por fin nos hemos podido despedir de las galletas del supermercado. Con esta receta no sólo ahorramos empaques, también dinero y tiempo, porque aparte de salir más económicas, se tarda más en ir a comprar galletas (que en mi caso además tenía que coger el coche para ir a por ellas) que hacerlas uno mismo. En 25 minutos está todo listo.

Ingredientes (40~50 galletas)

60 ml de agua
60 ml de aceite de oliva
85 gr de panela
280 gr de harina de trigo
1 cucharilla de bicarbonato (opcional)

Preparación

Por un lado mezcla el agua, el aceite y la panela. Para que se integre mejor puedes mezclarlo con la batidora de mano si deseas.
Añade la mezcla anterior a la harina y al bicarbonato.
Amasa lo justo hasta que estén bien integrados los ingredientes (si amasas más de la cuenta, será más difícil trabajarla).
Enharina la superficie donde vayas a trabajar la masa y estírala bien. Con un cortapastas, un vasito o un cuchillo puedes ir cortando.
En mi caso, cuando tengo más tiempo, las hago redondas con un pequeño vaso y le hago algunos agujeritos. La masa sobrante vuelvo a estirarla y así hasta que se termina. Este paso requiere más tiempo, por eso, la mayoría de las veces, estiro la masa y con un cuchillo las corto cuadradas tal cuál, así no tengo que volver a amasar. Y tampoco pincho la masa ya que no es necesario realmente.
Una vez que hayas puesto todas las galletas en la bandeja, hornea a 170° durante 9 minutos o hasta que estén doradas, con la posición del horno arriba, abajo y ventilador. Si no tienes ventilador, puedes poner arriba y abajo aunque tardarán unos minutos más en dorarse.
Cuanto más doradas, más crujientes, y también más duras así que cuidado que no se te pase el tiempo y se quemen. Y cuanto menos doradas estén, más abizcochadas y suaves serán.

Variaciones:

Puedes sustituir la panela por otro endulzante que te guste más.
Con la cantidad que yo pongo de panela, las galletas no quedan muy dulces porque nos gustan así, por lo que puedes poner más si quieres.
El agua lo puedes sustituir por leche vegetal o zumo.
También se puede utilizar harina de maíz u otra harina.
Si quieres usar harina integral, añade entre 20 y 30 gramos menos (quedan riquísimas también).

La primera y segunda vez que las hagas tardarás un poco más, pero una vez que le coges el truco y te acostumbras a hacerlas, verás que en menos de media hora, estarás disfrutando de ellas.

Aunque no son como las galletas María de toda la vida, porque no llevan ni leche ni huevos, ni mantequilla… si que, de las que he probado, son las que más se parecen por lo crujientes que quedan y por que combinan con todos.

Buen provecho y si las haces ¡no dejes de contármelo!

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