Descripción del proyecto

Desodorante casero sin aceite de coco

Ya hace casi dos años que utilizo mi propio desodorante casero. Hasta hace unos meses he usado un desodorante que tiene como base aceite de coco y en algunos casos añadía también manteca de karité, del cuál compartí la receta aquí, pero desde hace unos meses estoy modificando todas mis recetas de cosmética por dos motivos. El primero porque quiero simplificar lo máximo posible todo aquello que hago, es decir, cuantos menos ingredientes, menos recursos, menos envases, menos contaminación y más ahorro, tanto de tiempo como de dinero. Y segundo porque quería eliminar el aceite de coco tanto del desodorante casero como de la pasta de dientes casera, ya que personalmente considero importante dejar de consumir productos que tengan que viajar miles de kilómetros, para casos en los que existen alternativas igual de efectivas. No solo por motivos medio ambientales, sino también sociales, ya que la excesiva demanda internacional de según qué productos o alimentos, suele afectar negativamente a comunidades enteras en su lugar de origen.

Claramente no siempre podemos elegir, pero si existe una buena alternativa a los productos que compramos provenientes de otros países, mejor que mejor.

Además, aunque el desodorante con aceite de coco es muy efectivo, alguna vez (muy pocas por suerte), en temporada de verano, me llegó a abandonar al poco tiempo de aplicármelo, no sé porqué. Y en el caso de mi marido, cuando sudaba mucho le manchaba la ropa.

Este nuevo desodorante, además de ser muy sencillo, nos dura 24 horas ¡y nunca nos abandona! Y lo mejor es que no mancha la ropa absolutamente nada.

¡La receta es muy muy simple!

Ingredientes

2 cucharaditas de bicarbonato

10 cucharaditas de agua

Preparación

Mezcla los ingredientes en un cazo y calienta hasta que comience a hervir. Continua hirviendo unos segundos más y remueve hasta que se disuelva el bicarbonato (te darás cuenta porque comenzará a burbujear mucho y poco a poco las burbujas irán disminuyendo). Hirviéndolo, evitamos que quede una solución arenosa al aplicarlo y la sensación será ligeramente jabonosa. Vierte la mezcla en un recipiente ¡y listo! ¿Qué sencillo verdad?

En realidad, puedes aplicarte el bicarbonato directamente pero yo lo mezclo con agua para evitar irritaciones. Lo pongo en un pequeño bote, con boca estrecha, y cada vez que me lo voy a poner, lo agito antes para que se vuelvan a mezclar los ingredientes, y me lo aplico con los dedos.

El bicarbonato es desodorizante gracias a sus propiedades antibacteriales por lo que el aceite de coco, en este caso, más allá de hidratar las axilas, no cumple ninguna otra función importante en la efectividad del desodorante. Y después de descubrirlo, no puedo estar más encantada. Porque me dura 24 horas, es más efectivo que el que usaba con aceite de coco, que ya es mucho decir, es tremendamente sencillo y me permite ahorrar aún más dinero y recursos. Definitivamente, las cosas cuanto más simples, mejores son.

** Si es la primera vez que usas un desodorante natural, necesitarás un tiempo de adaptación hasta que tu cuerpo elimine los tóxicos de los desodorantes comerciales. Esto quiere decir que las primeras semanas, puede suceder que de repente el desodorante pierda su eficacia, pero eso sólo te pasará al principio así que ya sabes, las primeras semanas, lleva el desodorante en el bolso, no vaya a ser que te abandone en medio de la nada…

** A nosotros no nos irrita nada la piel el bicarbonato, pero hay personas a las que sí, por lo que si tienes dudas, antes de aplicártelo en toda la axila, prueba en una pequeña parte para ver que tal te sienta.

Si te animas con la receta ¡cuéntame qué tal!

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