Descripción del proyecto

Eco-Receta Express de cómo hacer tu propio desodorante casero con tan solo 3 ingredientes

Cuando comencé mis andaduras para vivir sin plástico, una de las primeras cosas que hice fue mi propio desodorante y mi propia pasta de dientes. 

El principal motivo en aquel entonces era simplemente ahorrarme los envases en los que vienen estos productos, ¡pero los beneficios han sido muchos! Estamos ahorrando en envases, en salud, en tiempo y en dinero. Después de llevar unos 8 meses usándolo, te puedo decir que no lo cambiaría por ningún desodorante comercial. Estoy realmente encantada y sorprendida con los resultados. Y te cuento cómo ha sido el proceso porque ha habido de todo…

Antes que nada, es importante decir, que esto es un desodorante, no un anti-transpirante. Tanto el aceite de coco como el bicarbonato son antibacterianos. Eliminan las bacterias que causan el mal olor pero no el sudor. Es muy importante permitir al cuerpo que transpire sin nada que lo obstruya ya que gracias al sudor eliminamos toxinas acumuladas en nuestro cuerpo. Aun así, si tu sudor es excesivo siempre puedes añadir un poco de arcilla verde a la mezcla, aunque personalmente no lo he probado. Lo que si te puedo decir es que, en mi caso, después de llevar tiempo usando este desodorante, sudo muchísimo menos que antes.

Cuando empezamos a usarlo (mi marido y yo) necesitamos unas semanas de adaptación. El cuerpo necesitaba expulsar todos los químicos y tóxicos de los desodorantes comerciales y al principio nos pasaba que de repente el desodorante nos abandonaba, así sin más, en medio de la nada… así que te pido un poquito de paciencia porque quizás también necesites un tiempo de adaptación.

Pasado este tiempo, los resultados han ido cada vez a mejor. Tanto es así, que he pasado de usar desodorante cada día, a usarlo una vez por semana. Mi sudor ha dejado de tener ese olor desagradable y la mayoría de los días, con sólo ducharme es suficiente.

En el caso de mi marido igual. Lo usa más que yo, aunque por precaución más que por necesidad. Y a pesar de que al principio no estaba del todo convencido de que fuera a funcionar, enseguida notó el cambio ¡y está más encantado que yo!

Además económicamente el ahorro es más que importante. Hagamos cálculos:

Antes comprábamos 2 desodorantes al mes (uno para cada uno) a 2,50€ la unidad, es decir, ¡60€ al año en desodorantes! Ahora haciendo una media del precio de los ingredientes de este desodorante casero, más el tiempo que nos dura, ¡estamos gastando unos 3,50€ al año! ¡¡¡¡Un ahorro de 56,5€ al año!!! Increíble…

A nivel de salud más de lo mismo. Los desodorantes (o más bien anti-transpirantes) comerciales contienen una gran cantidad de productos químicos tóxicos para nuestro cuerpo, entre ellos el aluminio, que está relacionado con el cáncer de mama y Alzheimer. Poder controlar y elegir lo que aplicamos en nuestro cuerpo es una gran ventaja y un gran regalo para nosotros mismos.

¡Ahí va la receta!

INGREDIENTES (Esta cantidad nos ha durado 8 meses)

 3 cucharadas de almidón de maíz, también llamado fécula de maíz (tipo maicena)

3 cuchadadas de aceite de coco

3 cucharadas de bicarbonato

PREPARACIÓN 1 (Consistencia más cremosa)

Si quieres una consistencia más cremosa, simplemente mezcla bien los 3 ingredientes, ponlo en un tarro (mejor de vidrio) y ¡listo! ¡Así de fácil!

Consérvalo a temperatura ambiente.

PREPARACIÓN 2 (Consistencia más sólida)

Si quieres una consistencia más sólida y compacta puedes hacerlo de esta otra manera. Es muy útil sobretodo en verano o en lugares con ambiente cálido, ya que el aceite de coco se vuelve más líquido por encima de los 25 grados, pero calentando los 3 ingredientes, hará que espese y se solidifique.

Vierte en un cazo los 3 ingredientes y ponlo al fuego. Remueve y mezcla bien hasta conseguir una pasta homogénea. Ponlo en un recipiente, deja enfriar en la nevera unas horas y ya estará listo para usar. Durante la solidificación, puedes remover de vez en cuando para que los ingredientes continúen mezclados y no se separen. Una vez pasado este tiempo, puedes retirarlo de la nevera y dejarlo a temperatura ambiente.

PREPARACIÓN 3 (Consistencia más sólida para climas muy cálidos, añadiendo manteca de karité)

Aunque la preparación 2 tiene una consistencia más sólida que la preparación 1, si estás en un lugar muy cálido o pasando por una ola de calor, puede que no sea suficiente. Así que si quieres asegurar la consistencia, simplemente añade manteca de karité en las mismas proporciones que el resto de ingredientes, es decir, 3 cucharadas de manteca. Mezcla los 4 ingredientes, consérvalo en un tarro a temperatura ambiente y ¡listo! La eficacia del desodorante no varía en absoluto y podrás llevártelo a donde quieras sin miedo a que se derrita.

La manteca de karité puedes conseguirla en lata de aluminio en tiendas de productos ecológicos o herboristerías. También puedes encontrarla ecológica y de comercio justo, en Ekobizi o en Maison Karité.

***

Aplícalo con los dedos, y al igual que un desodorante comercial, antes de vestirte espera un poco a que las axilas absorban el aceite para que no te manche la ropa.

Importante: Ten en cuenta que hay quien tiene reacción al bicarbonato aplicado en la piel. A mi los primeros días me escocía un poco (muy poco) pero enseguida mi cuerpo se adaptó. Si en tu caso persiste o se agrava, lo mejor es buscar otra alternativa.

Hacer este desodorante sólo te llevará unos minutos, así que si decides probarlo, espero que te guste tanto como a nosotros ¡y que me lo cuentes!

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