1 año viviendo con menos plástico

¡Ya hace un año que comenzamos el maravilloso reto de reducir el plástico en nuestras vidas!

En este año, hemos hechos muuuuchos cambios y abro las puertas de mi baño para mostrar lo que hemos conseguido hasta ahora y lo que no.

Cuando comienzas a reducir el uso de plástico y de basura en general, el baño puede ser uno de esos lugares muy fáciles o muy difíciles de conseguir, dependiendo de las necesidades y costumbres de cada uno.
Para nosotros ha sido el cambio más fácil porque somos extremadamente simples a la hora de cuidarnos y porque hemos podido encontrar maravillosas alternativas. Aunque también nos ha costado desprendernos de algunas cosas.

Cuando eliminamos los desechables del baño, los 7 cajones que teníamos en el baño, se quedaron vacíos, así que aprovechando que teníamos que hacer reformas, y que estamos viviendo un estilo de vida cada vez más minimalista, decidimos que el almacenaje del baño se redujera a tan solo 2 cajones, con lo esencial y con esperanza de que nos siguiera sobrando espacio. Teniendo en cuenta además, que en casa somos cuatro.

¡Y así ha sido! 

Además, no sólo hemos ahorrado plástico y espacio, también mucho dinero. Haciendo cálculos, hemos visto que al año estamos ahorrando una media de 200€ comparado con antes (sin contar la inversión inicial del primer año de las compresas de tela que suele ser lo más caro) ¡Qué subidón!

Pero lo verdaderamente importante de todo esto, es la cantidad de basura que hemos dejado de generar. Un sin fin de desechables innecesarios que hemos podido ir eliminando poco a poco de nuestras vidas.

Además, es importante saber, que una gran parte de los residuos que generamos en el baño, no se reciclan. Tales como cepillos de dientes y del pelo, estropajos, pañales, compresas, bastoncillos de los oídos, cuchillas de afeitar, peines…

Lo que hay en nuestro baño

Esto es todo lo que utilizamos en el día a día.

  • Desodorantepasta de dientes casera e hilo dental de seda que viene en bote de vidrio con tapa de aluminio y recargable.
  • Pastilla de jabón para cara, manos y cuerpo, y champú sólido (estos son de Mu’ Tú).
  • Todavía me quedan bandas de cera faciales ecológicas, pero cuando se me acaben, quizás pruebe la depilación con azúcar (aunque de momento no lo tengo claro).

También existe este muelle para la depilación, para no generar ningún residuo, aunque yo nunca lo he utilizado.

  • La ducheta fue algo que no sabía que existía, pero que descubrí gracias al grupo de facebook Zero Waste España (grupo que os recomiendo mucho porque hay mucha colaboración entre todos y surgen maravillosas ideas para reducir nuestra basura en el día a día).
    Es un buen sustituto al bidé, para quien no tenga, y gracias a esto, no tengo necesidad de usar papel higiénico. Se instala fácilmente en la misma llave del váter y las hay sólo de agua fría, o de agua fría y caliente. Me seco con toallitas lavables y listo. (Cada hogar español gasta al año unos 106 kilos de papel higiénico. Se tienen que talar 385 árboles para fabricar el papel higiénico que una persona utiliza a lo largo de toda su vida).
    Aún así, en casa seguimos comprando papel higiénico reciclado, pero nos dura muchísimo más tiempo que antes.
  • Cepillos de dientes de bambú. Aunque los cepillos de dientes son desechables, los consideramos imprescindibles. Por lo que decidimos olvidarnos de los de plástico y optar por los de bambú y cerdas de nylon (estos son de la marca hydrophil) que nos encantan. (Unos 300 cepillos de dientes desechables puede llegar a utilizar tan sólo una persona a lo largo de su vida).
  • De lo que más me costó desacostumbrarme fue de los bastoncillos de oído ¡Estaba super enganchada! Pero encontré este utensilio de metal, que en realidad es para las uñas. Lo utilizo con un trapito y la parte de la punta tipo cucharilla (la más ancha). Decir que no es recomendable meterse nada en el oído porque a parte de hacernos daño, la cera es beneficiosa para protegernos de infecciones. En mi caso lo utilizo porque me suelen picar mucho.
  • El cepillo tawashi es un cepillo de origen japonés bastante duro. Está hecho con fibra natural de coco y generalmente se usa para limpiar las verduras, pero yo lo utilizo para el cuerpo. Elimina las pieles muertas, limpia en profundidad, ayuda a la circulación y remueve las toxinas. Lo utilizo de vez en cuando en la ducha para todo el cuerpo, a excepción de la cara.
  • Cepillo de bambú para el pelo. Una vez que tuvimos que sustituir el de plástico que teníamos, optamos por este de bambú. Dura muchísimo más tiempo que los de plástico, no da electricidad ni acumula suciedad y grasa. Este ya hace 1 año que lo tengo y está impecable.
  • Maquinilla de acero inoxidable ¡las de toda la vida! El único residuo que genera es la hojilla que hay que ir cambiándola. (Según datos de Bic, tan sólo un hombre, utiliza una media de 52 maquinillas desechables al año, además de unos cinco botes de espuma y los consiguientes embalajes).
  • Compresas de algodón orgánico lavables. Mi última adquisición y de la que estoy encantada. Ya os contaré más, más adelante. (Se calcula que una mujer utiliza en total, cerca de unos 10.000 tampones y compresas a lo largo de su vida fértil).

Y poco más… Como veis es muy sencillo. No utilizamos cremas hidratantes, ni aceites, ni cremas para la cara o cuerpo, ni espumas de afeitar, ni perfumes, ni anti-celulíticos… Tampoco nada exclusivo para los niños, esto es lo que utilizamos los cuatro.

Si por ejemplo necesitáramos hidratarnos en algún momento, aprovecharía la misma manteca de karité o aceite de coco que compro para hacer el desodorante.

Tampoco utilizo maquillaje, sólo un poco de colorete, rimmel y corrector de ojeras. Ni sombra de ojos, ni pintalabios, ni pintauñas, ni eyelines… Esto me ha permitido prescindir de muchísimos envases y desechables, incluyendo toallitas desmaquillantes, ya que con agua y jabón (¡y la almohada!) es suficiente para eliminar los restos.

Igualmente si te maquillas, te animo (si no lo haces ya) a utilizar discos desmaquillantes reutilizables y lavables. Puedes comprarlos hechos o hacértelos tu misma con ropa o toallas que vayas a desechar.

Y por último, hay 3 cosas que no están en la foto, que las hago yo misma en el momento en que las necesito y que utilizo muy muy muuuuy esporádicamente. El exfoliante casero, el fijador y definidor de rizos y la mascarilla facial.

Limpieza del baño

Esto es lo que utilizamos para la limpieza del baño.

  • Trapos que voy haciendo con restos de ropa que ya no se pueden utilizar como tal.
  • Limpiador casero que hago yo misma. Suelo variar la receta. A veces lo hago con jabón de nueces de lavado, vinagre y aceite esencial de eucalipto o limón. Y otras veces lo hago con vinagre, agua, bicarbonato y aceite esencial de eucalipto o limón.
  • La ducheta sirve tanto para lavarse como para limpiar, ya que cuando le das al máximo, la presión del agua es brutal, por lo que desde que la tengo, ya no uso escobilla de baño y combino la ducheta con el cepillo de madera para limpiar por todos los rincones.
  • Y por último la rasqueta para limpiar la mampara que calculo que me durará… ¡toda la vida! y me permite ahorrar en paños.

Ahorro de agua

Se calcula que para el año 2025, dos tercios de la población de la Tierra “estarán viviendo en condiciones de estrés hídrico o escasez de agua”. De hecho hay quien dice, que la tercera guerra mundial será ocasionada por la escasez de agua.

Es importante que nos concienciemos de la suerte que tenemos de disponer de agua potable y de cuidarla, ahorrarla y respetarla.

Esta garrafa la utilizo para recoger el agua de la ducha hasta que se calienta. En casa perderíamos 8 litros cada vez que nos duchásemos ya que tarda mucho en calentar.

Después la ponemos al lado del fregadero y aprovechando el grifo que tiene la misma garrafa, reutilizamos este agua para lavar los platos. También para limpiar la casa, regar las plantas, etc.

Es un pequeño gesto que llevamos más de 10 años haciendo y que nos ha permitido ahorrar muchísima agua.

¡Y hasta aquí nuestro baño! Estas son todas las cosas que hemos ido cambiando paulatinamente durante todo un año que llevamos ya reduciendo el plástico. Cambios de los que nos sentimos muy orgullosos y que nos han ido liberando cada vez más. Un baño simple con lo esencial y con lo que nos hace feliz.

Nonoa también ha hecho un cambio radical en su baño y nos da un buen consejo para no desmotivarnos por el camino.

¿Has abierto alguna vez el baño de tus amigas? Yo nunca, que consté, pero ahora menos jajaja.

Tiendas que conozco donde encontrar útiles de baño, cosmética e higiene

Sin Plástico

Ekobizi

Olokuti

Rebellum

Usar y Reusar

Mimook

Baobab de usar y no tirar

3 amapolas

Semilla Roja

Jabones y Champús sólidos

Mu’ Tú

Jazmín y Azahar

Kiaora Botanicals

Lush

Tienda de productos de limpieza e higiene a granel

Goccia Verde

El Safareig

Spacio Verde Miranda de Ebro

La ducheta puedes encontrarlas en tiendas de Leroy Merlín y Aki. También online o en tiendas especializadas en baños.

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